Cinismo
Vaya por delante que quienes aprovechándose de las circunstancias de su cargo o de sus vinculaciones con el poder político, cometen tropelías, conceden privilegios, hacen mal uso de los caudales públicos o directamente se enriquecen y “favorecen” a familiares, amigos, compañeros de estudios… SEA CUAL SEA EL COLOR DE SU PARTIDO, no deberían tener otra salida que el cese, la dimisión, el juicio, la condena, la restitución de los importes malversados y el desprecio más absoluto de los ciudadanos.
Hace sólo tres días, t-r-e-s, que el Presidente del Gobierno de España y Secretario General del Partido Socialista Obrero Español, decidido a mostrar al mundo el éxito de la vacunación, buena parte del cual es atribuible a la mayoritaria predisposición de los ciudadanos a vacunarse, celebró un “encuentro” en Jaén.
Es lícito aprovechar cualquier circunstancia “favorable” para hacer olvidar ante un grupo de entusiastas colegas y admiradores la derrota de Susana y entronizar a un nuevo candidato, como si lo que se les dice no fuera a trascender y llegar al resto de españoles.
Por cierto, al parecer la esposa del nuevo candidato, ha sido llamada a declarar por la Comisión de Investigación del Parlamento de Andalucía por el turbio asunto de la FAFFE, la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo de la Junta de Andalucía, en la que como otros muchos familiares, amigos y personas vinculadas al PSOE “obtuvo” un empleo y por eso figura en los informes facilitados por la Guardia Civil al Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla.
Lo más sorprendente de ese encuentro resulta una de las parrafadas del presidente, especialmente por haberla pronunciado allí, en Andalucía “Cuando gobierna la derecha, la recuperación es lenta, injusta y con corrupción, cuando gobierna el PSOE la recuperación es rápida, justa y con un gobierno ejemplar”.
Cuesta creer que alguien que, como todo el mundo sabe, vive rodeado de centenares de asesores de todo tipo, que teóricamente teledirigen todos sus pasos y “dan forma literaria” a sus mejores frases, pueda cometer semejantes “errores”.
¿Se imaginan la cara de sorpresa que pondrían los hipotéticos espectadores de un confeso asesino en serie, si visitando la escena del crimen, se permitiera la libertad de decir “por ahí hay gente que mata”?.
Tiene todo el derecho a apuntar a cualquiera que haya sido salpicado por la corrupción y los señalados tienen también lo suyo, pero ignorar las vigas de los propios como si nunca hubieran estado clavadas en ellos y ver las pajas, por gruesas que sean, en los ojos ajenos no parece lo más razonable.
No debería ser necesario señalarlo, pero resulta que en Andalucía ha gobernado ininterrumpidamente “su” partido desde 1978 hasta enero de 2019 y a lo largo de casi todos esos años, se han producido incontables casos de corrupción por la mayor cuantía económica de la historia de España.
El suyo es un ejercicio de cinismo inaudito, difícil de superar, cuando cargando en las alforjas socialistas con tan amplísimo abanico de escándalos, entre los que destacan el fraude de los ERE, el de los cursos de formación, los “casos” Invercaria, Mercasevilla, FAFFE… tiene el atrevimiento de presumir de “ejemplaridad” socialista en Andalucía.